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@ve y Salud

Veo

Cruzando rápidamente los campos del suspiro, miro lentamente como se va la arena en la mano, y comienzo a oscurecer en este suelo, más, debajo empiezo la vida, en el punto donde rodeo la cadena, desde el descenso del resbaladizo paso de la salvia de almas que piden subir al techo de humo, en un barranco cubierto de tejas curtidas de lluvia, buscando solo el cielo pagado por todo lo que se sabe, el fínal, pensé, y ya no son guturales y frías muestras de belleza, ya que no son ajados los ojos que miran, en resumen, como si dieran al viento las palabras el calor, como si surgiera de un sol una lagrima, un pedazo de sal cubriendo el olvido de las batallas que suceden pero que no son ya una lucha, riñendo el poder y el querer, entre el ansiar y el olvidar, igual que estando aquí, mi sueño de amor.

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